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COAG negocia con Hacienda

Redacción Qcom.es

Tras analizar la Orden de Reducción de Módulos del IRPF del Ministerio de Hacienda, publicada en el BOE del 30 de abril, la Coordinadora de Organización de Agricultores y Ganaderos (COAG) valora las reducciones establecidas con carácter nacional para la Renta 2018 de los agricultores y ganaderos del sector de cítricos (de 0,26 a 0,18) y de bovino de leche (de 0,20 a 0,18) y apicultura (de 0,26 a 0,18).  

Sin embargo, esta organización considera que la reducción de módulos aprobada por el Ministerio es claramente insuficiente, por lo que pedirá vía corrección de errores que se subsanen los olvidos y agravios cometidos con diferentes sectores agrícolas y ganaderos. “Cereales, viñedo, olivar y frutos secos quedan excluidos de la rebaja fiscal en numerosas comarcas afectadas por graves adversidades climáticas, caso de granizo o sequía. En ganadería, sólo se ha reducido el índice de rendimiento del bovino de leche, a pesar de que el conjunto de los sectores extensivos y semi-extensivos se vieron muy afectados por la falta de lluvias y la ausencia de pastos”, ha subrayado Miguel Blanco, Secretario General de COAG, citando algunos de los ejemplos más relevantes.  

En este sentido, COAG ya negocia con Hacienda la urgente modificación de la Orden en base al informe elaborado por las distintas uniones regionales de COAG:

Andalucia

En Andalucía no se entiende que queden fuera los cultivos herbáceos (con excepción del sorgo en Cádiz), que sufrieron retraso de siembra por las intensas lluvias primaverales y experimentaron una bajada de rendimiento y de rentabilidad,  especialmente en girasol y garbanzo, a lo que hay que sumarle los incrementos de precio de los insumos.    

Tampoco se explica lo que ocurre con olivar. El módulo de Productos del olivo sólo se ha rebajado al 0,13 en municipios puntuales de Córdoba y Granada y uno de Sevilla, quedando fuera provincias enteras como Jaén o Huelva, y el resto de municipios de las demás provincias productoras. No se entiende que haya ese trato diferente a municipios contiguos y con producciones similares. La aceituna de mesa sí recibe un tratamiento fiscal lógico, bajando su módulo en los principales municipios productores de Sevilla, Málaga y Córdoba.  

Quedan excluidos sectores como el viñedo, la flor cortada, la remolacha o el algodón, que sufrió retrasos en la siembra y daños en el cultivo por las lluvias irregulares y las plagas.  

Incomprensible resulta el criterio para rebajar los módulos de los productos hortícolas, que reciben un tratamiento distinto en municipios o sectores que han padecido similares incidencias meteorológicas o de plagas. Se reduce el módulo del calabacín sólo en Almería y el del pimiento sólo en Granada; el de tomate en toda Sevilla y algunos municipios de Granada y Cádiz; el de aguacate sólo en dos municipios de Cádiz, olvidando a Málaga y Granada.    

Para la ganadería, sólo se ha reducido el índice de rendimiento del bovino de leche, a pesar de que el conjunto de los sectores extensivos y semiextensivos se vieron muy afectados por la falta de lluvias y por su irregular distribución, que provocaron ausencia de pastos y la necesidad de incrementar el porcentaje de suplementación alimentaria. COAG pidió para los sectores semiextensivos de bovino y ovino de carne y caprino de carne y leche un módulo de 0,09 y para bovino de leche y los sectores intensivos, el 0,1.

Esta organización valora positivamente que se hayan atendido las reivindicaciones de los productores de cítricos, que vieron retrasada su campaña por las altas temperaturas y las lluvias en tiempo de recolección, que perjudicaron la comercialización y mermaron la rentabilidad. El Ministerio de Hacienda ha reducido su índice de rendimiento hasta el 0,18 con carácter nacional y el 0,13 en algunos municipios de Almería y Cádiz.  

También se ha reducido con carácter estatal el módulo de patata y el de apicultura, ambos al 0,18. El sector apícola vio reducida su producción de miel y polen al 50%, por las adversidades meteorológicas, además de sufrir el hundimiento de los precios.  

Además, COAG Andalucía recuerda que sigue habiendo sectores cuyo módulo necesita ser revisado y actualizado de manera estructural, como es el caso del viñedo, el algodón o la flor cortada, porque el sistema que se utiliza para recopilar los datos (RECAN) está obsoleto y se basa en información de campañas anteriores, por lo que no se adapta a la rentabilidad real de esos cultivos.  

Cataluña

En Cataluña la orden de reducción de módulos para el período impositivo 2018 ha sido dispar en cuanto a sectores y territorios, en relación a las afectaciones que des JARC habíamos transmitido. Por tanto, sentimos que el Ministerio no haya tenido en cuenta nuestras reclamaciones respecto varias realidades.  

En primer lugar, COAG lamenta que después de un año complicado en la viña, el Ministerio no haya tenido en cuenta para una reducción de módulos, las comarcas del Penedés y el Anoia, de evidentemente producción vitivinícola. Estos hechos provocaron la aparición de mildiu y oídio, lo cual produjo un incremento sustancial de los costes de producción y una reducción de la producción, afectaciones que se estimaron en más de un 50%. Por otro lado, en otra zona de alto nivel vitivinícola como es la Terra Alta, consideran insuficientes la reducción de módulos planteada, de un 0,32 a 0,26, cuando estimamos la afectación en un 80%, por los mismos hechos, en los municipios de Batea, Caseres, y Vilalba dels Arcs, quedando este último, incluso, excluido.  

En cuanto al sector de los frutos secos, consideran que, en la provincia de Lleida, por lo general, las reducciones han sido insuficientes, pues pasar de un 0,26 a un 0,18 no compensa los graves episodios de piedra en la comarca de la Noguera, y olvidándose por completo del Segrià, comarca que también padeció las inclemencias. Por otro lado, no entienden, como para las comarcas tarraconenses de Priorat, Baix Camp y Alt Camp, se ha obviado la reducción para otros cultivos diferentes a la avellana, por ejemplo, la almendra, de gran importancia en la zona, comparte casi el mismo ciclo productivo y sufrió por igual.  

Para el sector de cereales si ha habido una reducción positiva en municipios de las comarcas de Lleida que sufrieron un episodio bastante fuerte de pedrisco en mayo, focalizada sobre todo en la Noguera, lo cual consideramos justificado y necesario. Todo y eso, recordando que el índice inicial para este cultivo es de 0,26, creemos que la reducción a 0,13 es insuficiente, dado que se planteó la petición de incluir el territorio como zona catastrófica.  

Lamentan que tanto para cereales como forrajes, no se hayan tenido en cuenta nuestras peticiones de incluir municipios de la Catalunya Central ni Girona.  

Precisamente, piensan que Girona ha sufrido un gran olvido en esta orden. Las afectaciones denunciadas por JARC, debido a la sequia durante los meses cálidos juntamente con la acción del fuerte viento característico de la zona, y episodios agudizados con fuertes lluvias puntuales durante el año, han mermado considerablemente las producciones de olivo, forrajes y en menor medida, fruta dulce, del territorio, sobre todo las comarcas ampurdanesas y el Gironés.  

Por otro lado, les congratula se hayan tenido en cuenta las pedregadas comentadas anteriormente en Lleida, para rebajar los módulos en diversos municipios de la Noguera i Segrià, así como en el Pla Urgell y Urgell por otras causas,  aunque se deberían haber extendido a más municipios afectados de la Noguera.  

También consideran positiva la reducción en fruta planteada por el Ministerio para municipios, mayormente productores de cereza, del Baix Llobregat, a petición de JARC, y las comarcas del Priorat, Ribera Alta y Terra Alta, pero creemos que haber dejado fuera Ulldecona, donde se perdió casi la totalidad de la cosecha de caquis, es un error.  

Finalmente, consideran una buena noticia que se haya realizado una reducción en el módulo inicial de 0,26 de los productos hortícolas en diversos municipios del Baix Llobregat, comarca cercana a la Barcelona. Reducción que JARC había propuesto debido a las inundaciones que mermaron fuertemente las producciones.

Castilla y León

COAG comprueba con sorpresa como la actividad ganadera de ovino y caprino no haya quedado recogida en la Orden, cuando es uno de los sectores que más ha sufrido la crisis de precios a lo largo del año pasado, y por lo tanto ha sufrido en primera persona una situación adversa de mercado. Esperamos que haya una corrección en la norma y que los ganaderos de estos sectores en Castilla y León vean reducida la fiscalidad que no aparece recogida en un principio en la Orden publicada en el BOE de hoy 30 abril.  

La reclamación se justifica al tratarse de uno de los sectores más castigados desde hace años, por lo que es de justicia que se rebaje el esfuerzo tributario a los ganaderos de ovino y caprino, que además asientan población en el medio rural y en zonas especialmente desfavorecidas de Castilla y León.  

Región de Murcia

Por lo que respecta a la ganadería, en la Orden de reducción de módulos para el ejercicio fiscal 2018 no se considera reducción alguna para ganaderías de carácter extensivo o semi-extensivo en la Región de Murcia como puede ser el ovino de carne o el caprino de leche y de carne. En la solicitud de reducción se indicaba que se solicitaba que se mantuvieran las reducciones de módulos establecidas en el ejercicio precedente 2017.

Por lo que respecta a la agricultura se ha de indicar que:

En lo que a la agricultura de secano se refiere, no se han considerado los graves problemas de nascencia y reducción de producción en los cereales de secano por la sequía producida en todo el territorio de la Región durante el año 2018. Tampoco se han considerado los daños producidos en las producciones de otros cultivos leñosos como olivar y viñedo. Tan sólo ha sido considerada la reducción de módulos para el almendro. Por lo que respecta al agricultura de regadío, tampoco se produce reducción alguna en los módulos de ninguno de los cultivos hortícolas, especialmente los de invierno, que se vieron afectados por sucesivos episodios de bajas temperaturas y heladas durante los primeros meses del año, y lluvias torrenciales que provocaron inundaciones y arrastres en determinadas comarcas, como el Campo de Cartagena, en el mes de noviembre de 2018.  

Aunque se establece una ligera reducción en el módulo de uva de mesa a aplicar en toda la Región, no se tiene en cuenta tampoco la particularidad de los mayores daños acaecidos en varios municipios del valle del Guadalentín (Totana, Aledo, Alhama) en esta producción de uva de mesa, zonas para las que se solicitaba una mayor reducción del módulo o índice de rendimiento neto. La reducción recogida en cuanto a los frutales no cítricos se circunscribe a especies y municipios muy concretos que no abarcan la totalidad de los daños acaecidos, ni en especies ni en territorio. Tampoco se recojan reducciones para frutales de pepita, plantas ornamentales y tomate producidos en determinados municipios de la Región que se incluían en el informe de reducción de módulos.

La Rioja

Específicamente para La Rioja, la Orden recoge las siguientes reducciones:

  • Para toda la Comunidad reduce el índice para cereza y ciruela del 0,37 al 0,26.
  • Para las comarcas de Rioja Alta y Sierra Rioja Alta reduce los índices de patata (del 0,26 al 0,18) y de remolacha (del 0,13 al 0,09).
  • Para el municipio de Albelda de Iregua las reducciones son para todos los frutales (del 0,37 al 0,07) y para los productos hortícolas (del 0,37 al 0,05).
  • Para Nalda las reducciones son para melocotón y nectarina (del 0,37 al 0,26); para ciruela (del 0,37 al 0,13); y para manzana y pera (del 0,37 al 0,26).
  • Y para Rincón de Soto las reducciones son para albaricoque, cereza, ciruela, melocotón y nectarina (del 0,37 al 0,18).  

UAGR-COAG lamenta que el Ministerio no haya tenido en cuenta sus reclamaciones respecto a varios cultivos y municipios afectados por el granizo, especialmente en lo referente a los municipios de Alberite y Entrena. Esta organización recuerda que la producción de frutas en varias zonas de estos municipios se vio reducida debido al granizo. A través del informe remitido a COAG para su presentación ante el Ministerio, esta organización informaba de que 2018 se caracterizó por las tormentas con granizo que afectaron a una gran parte de las producciones agrícolas en La Rioja, provocando además de los daños directos una mayor incidencia de hongos (mildiu, oidio y cercospora) especialmente en la vid, patata y remolacha. Esto aumentó de una manera muy considerable los gastos de producción en cuanto a productos fitosanitarios, mano de obra y carburantes. En otros casos, aun obteniendo una producción final media, los costes del cultivo fueron mayores y por ende el rendimiento económico se vio reducido. Otra de las consecuencias de las lluvias torrenciales fueron las inundaciones, destacando la del 13 de abril en Alfaro y Aldeanueva de Ebro en donde el río Ebro inundó fincas de perales, melocotonares, tomate, huertas y cereal. Por otro lado la UAGR-COAG también alertaba en su informe de que varios sectores que llevaban sufriendo una crisis de precios desde hace ya varios años: Desde la campaña 2015-2016 el precio de la miel en origen acumula una caída cercana al 40%; La ganadería de leche continúa por debajo de los costes de producción; Y la fruta de hueso, a pesar del ligero repunte respecto a 2017, siguió con unos precios de venta del producto en origen desastrosos.

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