Euroganadería
Está viendo:

2019, nueva era para los medicamentos veterinarios

firma ricardo

El Ministerio de Agricultura quiere introducir más control, transparencia y una mayor trazabilidad y supervisión en el uso de antibióticos en los animales destinados a la producción. Este 2 de enero entraba en vigor el Real Decreto 191/2018 (publicado ya en el BOE el pasado 17 de abril de 2018), por el que se establece la transmisión electrónica de datos de las prescripciones veterinarias de antibióticos destinados a animales productores de alimentos para consumo humano.

Aunque los principales sectores ganaderos se han puesto desde hace ya algún tiempo las pilas con planes propios de reducción del uso de determinados antibióticos para evitar las resistencias bacterianas, España continúa siendo uno de los países de la UE con un mayor grado de consumo de este tipo de sustancias.

Un reciente informe de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) da cuenta de que la comercialización de antibióticos destinados a los animales de granja han disminuido algo más de un 20% entre 2011 y 2016, gracias al impacto positivo de las nuevas orientaciones de la UE y a las campañas nacionales que promueven un uso prudente y racional para luchar contra las resistencias.

El nivel de consumo de medicamentos antimicrobianos varía de unos países a otros. Los mayores consumidores por unidad de producción en 2016 eran Chipre, con 453 mg/unidad de corrección de población-PCU, seguido de España, con 362 mg/PCU; Italia, con 294 mg/PCU y Portugal, con 208 mg/PCU, frente a una media europea de 124 mg/PCU. Los grandes países productores de ganado y carne, como son Francia (71 mg/PCU), Alemania (89 mg/PCU) u Holanda (53 mg/PCU) estaban claramente por debajo de esa media.

El objeto principal de esta normativa (RD 191/2018) que ahora entra en vigor en nuestro país, es establecer la transmisión electrónica a la autoridad competente de datos de las prescripciones veterinarias de antibióticos y piensos medicamentosos formulados con base en premezclas que sean antibióticos, con la finalidad de obtener la información necesaria para conocer los antibióticos prescritos en las explotaciones ganaderas y adoptar las medidas que se precisen sobre el uso de antibióticos en medicina veterinaria, si procede.  

Es de destacar que esta función se hace obligatoria, en el sentido de que son todos los veterinarios en ejercicio de la profesión deberán comunicar, es decir, se les hace responsables de esa obligación, a la base datos de la autoridad competente de la comunidad autónoma en que radique la explotación a la que se destina el medicamento o el pienso medicamentoso, por los medios electrónicos que ésta establezca, una serie de datos mínimos (anexo I del RD) al prescribir estas sustancias a animales productores de alimentos para consumo humano, con una periodicidad, al menos, mensual. Todo ello con independencia de que la receta prescrita sea ordinaria o excepcional, o se trate de una receta física en papel, informatizado o electrónica.  

Comunicación obligatoria

Estos datos serán igualmente de obligada comunicación en el caso de antibióticos que se prescriban para su aplicación o administración directamente por el veterinario prescriptor o bajo su responsabilidad con destino a los animales bajo su cuidado.

Esos datos incluyen la obligación de informar sobre la identidad del veterinario prescriptor (DNI, número de colegiado); de la receta prescrita y el nombre comercial del medicamento y de la forma farmacéutica en la que se ha prescrito (en el caso de las plemezclas de piensos medicamentosos, la dosificación y la cantidad de pienso que se prescribe, en el caso de otras formas, el número de envases…etc.), así de la fecha de la prescripción, la especie animal a la que se prescribe, y su código REGA de identificación de la explotación ganadera en el territorio nacional.

Por esto motivo, se crea también la base de datos (BB.DD.) de prescripciones veterinarias de antibióticos o piensos medicamentosos formulados en base a premezclas medicamentosas que sean antibióticos, destinados a animales productores de alimentos para consumo humano, como herramienta para obtener información acerca de las citadas prescripciones.

Esta base de datos es gestionada por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación quien, a su vez, creó un sistema informático central de control, a disposición de las CC.AA., para permitir ese intercambio de información y la gestión informática de tales datos, denominado Presvet.

En concreto, Presvet es el sistema informático que recopila los datos relativos a la prescripción de antibióticos en sanidad animal en España, incluyendo parte de información que compone la receta veterinaria, y que será fundamental para cumplir con el objetivo de vigilar y controlar el uso de antibióticos en los animales productores de alimentos para consumo humano.

Además, el análisis detallado de estos datos es lo que, en definitiva, permitirá  identificar las buenas prácticas que merezcan un estudio y su posterior difusión, ya que se tendrá conocimiento de aquellas explotaciones ganaderas, y de los veterinarios responsables, en los que la prescripción de antibióticos está apreciablemente por debajo de la media nacional.

Fichero de datos

En el anexo II de este RD se recogen las características y los condicionantes del fichero de datos de prescripciones de antibióticos a animales productores de alimentos para consumo humano.

Se establecen unos protocolos técnicos para el intercambio de información entre las autoridades competentes de las CC.AA. y la BB.DD. nacional, que se acuerden al respecto en el seno del Comité Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) para posibilitar el acceso y reutilización de los datos mínimos exigidos (anexo I del RD), actualizados al menos una vez al mes.

El acceso a esta BB.DD. de prescripciones veterinarias de antibióticos está restringida al MAPA, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, así como las autoridades competentes de las CC.AA. en su ámbito competencias y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Además, las personas físicas registradas podrán también ejercitar los derechos de acceso, oposición, rectificación y cancelación ante las autoridades competentes, respecto a las anotaciones del registro correspondiente de acuerdo a lo previsto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal.

Los controles necesarios que garanticen el cumplimiento de las obligaciones que impone esta normativa serán llevados por las autoridades competentes de las CC.AA. y, además, se establece un régimen sancionador (infracciones y sanciones), según lo previsto en la Ley 8/2003, de 24 de abril; en el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, y en la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de la Salud Pública, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que pudieran incurrir. Por ejemplo, el incumplimiento reiterado de las obligaciones establecidas se considerará infracción grave y conllevará una multa de entre 3.001 y 60.000 euros, además, en su caso, de las citadas responsabilidades.

Clase de antimicrobianos

El informe de la European Medicines Agencia (EMA), muestra por clase de antimicrobianos que durante el periodo analizado 2011-2016 hubo un descenso de casi el 40% en las ventas de polimixinas para uso veterinario, que incluye la colistina, utilizada como tratamiento de último recurso frente a infecciones bacterianas resistentes a otros antibióticos, así como de cefalosporinas de tercera y cuarta generación, que bajaron un 15,4%, o de quinolonas, con un recorte del 13,6 por ciento.

Esta disminución de las ventas en la lucha contra las resistencias a los efectos de los antibióticos es consecuencia de los esfuerzos combinados de la Comisión Europea, la EMA, los Estados miembros de la UE, los veterinarios, los ganaderos y de otros actores relacionados con el sector, aunque se destaca también que la situación no es homogénea en toda Europa.

Las directrices comunitarias, junto con las campañas nacionales para el uso prudente de antibióticos en animales, los objetivos de venta y la restricción del uso de algunos antimicrobianos se encuentran entre las acciones puestas en marcha para reducir las ventas de antimicrobianos veterinarios en Europa bajo el paraguas del "Plan de Acción de una Única Salud contra la resistencia a los antibióticos" (“EU One Health Action Plan against AMR”).

Mientras que 16 de los 25 países que proporcionaron datos del periodo 2011-2016 experimentaron una caída en las ventas de antimicrobianos veterinarios del 5% o más, por el contrario, otros seis países registraron un aumento de más del 5% de las ventas durante el mismo periodo. Existe aún, por tanto, potencial para su disminución, sobre todo en aquellos países que mantienen un elevado consumo de estos medicamentos.

<< volver

Ver canal youtube

Twitter@euroganaderia