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Mucho vino a nivel mundial en 2019

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La presentación que por primera vez hizo Pau Roca, exsecretario general de la Federación Española del Vino (FEV) y actual director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), de la coyuntura del sector vitivinícola mundial en 2018 el pasado 11 de abril dejó unas cuantas lecturas y un buen puñado de reflexiones.

Empezando por el análisis del potencial productivo vitícola mundial, que se mantiene prácticamente estable en los últimos años, con 7,4 millones de hectáreas, y que incluye a todo tipo de viñedo con distintos destinos (uva de mesa, pasa y para vinificación), pero que observa una ligera tendencia a la baja desde el año 2014, sobre todo por la pérdida de superficie en estos años en Turquía, Irán, Estados Unidos y Portugal.

España se mantiene a la cabeza de esta masa vegetal, tan importante, como de infravalorada repercusión medioambiental sobre el territorio, con 968.000 hectáreas, pero con China continental empezando a hacerle sombra (tiempo al tiempo), con 875.000 has y creciendo, aun con el freno puesto respecto a años anteriores, en un 1,2% y 10.000 ha en el último año, frente al 0,1% y apenas 1.000 hectáreas de nuestro país.

Incluso nuestros dos principales competidores a nivel mundial, Francia, en tercer lugar (789.000 ha, un 0,2% y 1.000 has más) e Italia, cuarto en discordia (702.000 has, un 0,8% y 6.000 has más) crecen porcentualmente más que nuestro país.

El viñedo de la Unión Europea, con 3,3 millones de hectáreas, mantiene su estabilidad en general, después de los descensos acaecidos por los planes voluntarios y subvencionados de arranque de cepas entre 2009 y 2011, y a la puesta en marcha desde un 2016 de un régimen de gestión administrativa del potencial vitícola, que limita las posibilidades de crecimiento anual de nuevas plantaciones a un máximo del 1% de la superficie de viñedo de la campaña precedente en cada país.

Europa no crece en superficie, pero fuera de la misma la situación no es mucho mejor. China, como hemos dicho, aunque sigue creciendo, ralentiza su marcha; Turquía se estabiliza por debajo del medio millón de hectáreas, y Estados Unidos presenta una ligera caída desde 2014, con 430.000 has. Además, en el Hemisferio Sur, Argentina (219.000 has), Chile (212.000 has), Brasil (82.000 has) y Sudáfrica (125.000 ha) recortan masa vegetal y solo México, con 34.000 has, observa un ligero aumento. En Oceanía, tanto Australia (145.000 ha), como Nueva Zelanda (39.000 ha) mantienen su potencial sin demasiados cambios.

Producción de vino

Aun manteniéndose el potencial vitícola, la producción de vino (excluidos zumos y mostos) en 2018 aumentó de forma considerable, gracias a una fuerte mejora de los rendimientos productivos, siendo la segunda mejor de los últimos 20 años, con 292,3 millones de hectolitros, solo por detrás del récord de la del año 2004 (298 millones), con un  incremento de nada menos que de 42,5 millones (+17%) en relación a la de 2017 que, por el contrario, fue históricamente muy baja, inferior a 250 millones, y un alza de 21,4 millones (+8%) sobre los 270,9 millones de media del periodo 2013-2017.

Precisamente, el hecho de que la producción del año anterior fuera de las más bajas de la historia, ha quitado presión en el mercado sobre la importante oferta de la última vendimia.

Cosa bien distinta sería si en la campaña 2019/20 se repitiese una situación productiva similar a la de 2018/19. Entonces sí que habría que empezar a pensar en problemas de mercado, que ahora mismo no se están dando en exceso, a pesar de la moderación de los precios, que habían subido apreciablemente por la menor oferta de las dos últimas campañas.

No hay duda que esta elevada producción se debe al incremento en los tres principales países productores del mundo, Italia (54,8 Mhl), Francia (49,1 Mhl) y España (44, 4 Mhl), bien acompañados por otros productores como Alemania (9,8 Mhl), Rumania (5,1 Mhl) o Hungría (3,6 Mhl) y fuera de la UE por Estados Unidos (23,9 Mhl), Argentina (14,5 Mhl) o Chile (12,9 Mhl) y, por el contrario, frenados por otros terceros con menores producciones que un año antes, como Australia (12,9 Mhl), Sudáfrica (9,5 Mhl), China (9,3 Mhl).

Hemisferio Sur 2019

A falta de conocer cómo evolucionarán las vendimias del próximo otoño en el Hemisferio Norte, la OIV sí que ha avanzado las de esta primavera en el Hemisferio Sur, donde prevé en general descensos, debido a las altas temperaturas registradas en verano, que habrían afectado a los rendimientos productivos, así como a la sequía que sigue padeciendo Sudáfrica un año más. Esto un factor positivo para el balance vinícola mundial, en cuanto que quita en la actualidad una presión excesiva al mercado.

Según esta previsión, Argentina bajaría un 7,7%, hasta 13,4 Mhl; Sudáfrica de nuevo otro 1,6%, (9,3 Mhl); Australia, un 8,2% (11,8 Mhl); Chile,  un 18,6% (10,5 Mhl) y Brasil, un 9,2% (2,8 Mhl). Sólo se estiman aumentos de producción de vino en Nueva Zelanda del 2,8% (3,1 Mhl) y Uruguay, del 0,7% (750.000 hl).

Consumo mundial

El consumo mundial de vino durante el pasado año registró un leve retroceso del 0,3% y de 700.000 hectolitros en promedio, quedando en 246 millones, principalmente por los descensos en China y Reino Unido, aunque la OIV avisa de la provisionalidad de esta estadística, con Estados Unidos a la cabeza en términos absolutos con 33 millones de hectolitros, un 1,1% más que en el año anterior.

En Europa, el consumo se mantiene estable, con España aumentando ligeramente un 1,8%, hasta 10,7 Mhl, al igual que Portugal, Rumania y Hungría, con Francia como primer país consumidor en volumen, con 26,8 Mhl, seguida de Italia, con 22,4 millones, Alemania, con 20 millones, y Reino Unido, con 12,4 Mhl, pero con un descenso del 2,6%. China, que ha venido subiendo en estos últimos años, frenó su consumo un 6,6%, hasta 18 millones.

En consumo “per capita” (personas de más de 15 años), Portugal lidera el ranking, con 62,1 litros, seguido de Francia (50,2 l), Italia (43,6 l) y Suiza (37,8 l). España ocupa un discreto 12º lugar, con 26,9 litros, por detrás de Alemania (28 l) y por delante de Argentina (24,6 l). Países con volúmenes importantes de consumo total están por detrás “per capita”, como Reino Unido, en 15º puesto, con 22,7 l p.c., Estados Unidos, 19º lugar, con 12,4 l; Rusia, en el puesto 21, con 10,1 l; Japón, en el 22º, con 3,2 l., o China, en el 24 lugar, con 1,5 litros per capita.

Comercio internacional

Durante el pasado año, el mercado internacional de vino (suma de todas las exportaciones) experimentó un ligero aumento del 0,4% respecto a 2017, con un volumen de 108 millones de hectolitros, mientras que en valor tuvo un aumento más notable del 1,2% por la subida de precios, hasta los 31.300 millones de euros, según estimaciones de la OIV.

España continuó liderando el ranking exportador en volumen, con 20,9 Mhl, un 19,4% de la cuota mundial, a pesar de bajar en 2 millones sobre 2017, seguido de Italia, con 19,7 Mhl, Francia (14,1 Mhl), Chile (9,3 Mhl) y Australia (8,6 Mhl).

En valor, en cambio, España pasa al tercer lugar del ranking, con 2.916 millones de euros, un 1,9% y 55 millones más que en 2017, por detrás de Francia, que facturó 3,2 veces más que nuestro país, con 9.336 millones de euros, un 2,8% y 253 millones más, e Italia, con una factura de 2,1 veces más y 6.148 millones de euros, un 3,3% y 196 millones más.

El valor es uno de los principales “hándicap” del sector vitivinícola exportador de nuestro país. Lideramos el volumen a nivel mundial, pero somos incapaces de aprovechar esa situación para mejorar, siquiera  porcentualmente, el valor que añadimos a nuestros vinos en relación a nuestros principales competidores que, a la vez, son también nuestros principales clientes de los vinos a granel baratos que vendemos en el exterior.

Por encima de los 1.000 millones de euros de facturación en el exterior de sus vinos están países como Australia (1.829 millones de euros, casi un 3,2% y 56 millones más que en 2017); Chile  (1.680 millones, un 5,2% y 93 millones menos); Estados Unidos (1.226 millones de euros, un 6,2% y 81 millones menos); Alemania, (1.032 millones de euros, un 2,6% y 26 millones más) y Nueva Zelanda (1.011 millones, un 4,6% y 49 millones menos).

Más de la mitad (53%) de los vinos exportados en volumen fueron embotellados; otro 34% , vinos a granel en envases de más de 10 l; otro 9%, vinos espumosos, y el 4% restante vinos en envases de “bag in box” de más de 2 l y de menos de 10 litros, con Alemania, Sudáfrica y Portugal como principales exportadores en esta categoría, que ya representa un 2% en valor de todas las exportaciones, frente al 70% de los embotellados; el 20% de los espumosos y el 8% de los vinos a granel de más de 10 litros.

La OIV destaca que los vinos espumosos protagonizaron las mayores subidas, tanto en volumen, como en valor global comercializado, con un 3,7% y un 6,3%, respectivamente de alza, destacando Italia (20% del total) y Francia (13%) y aunque supone apenas el 9% del volumen total de vinos exportados, representan una quinta parte (20%) del valor total.

Principales importadores

Alemania lidera el ranking de importación de vinos, con 14,5 Mhl, a pesar de reducir sus compras un 4,6% y 700.000 hl, seguido de Reino Unido, que también baja un 0,8% y en 100.000 hl, hasta 13,2 millones, y Estados Unidos, con 11,5 millones, casi un 5% y 600.000 hl menos; China, con 6,9 millones, un 8% y 600.000 hl menos; Francia, un 15,1% y 1,1 millones menos, etcetéra.

Por valor, Estados  Unidos es el primer país importador, con 5.245 M€, un 0,25% y 13 millones más, seguido de Reino Unido, con 3.510 millones, un 1,2% y 42 millones más; Alemania, con 2.619 millones, un 1,9% y 49 millones más; China, con 2.415 millones, un 2% y 50 millones menos; Canadá, con 1.693 millones, un 1,5% y 25 millones más; Japón, con 1.419 millones, un 0,6% y 19 millones más; Rusia, con 1.226 millones y Países Bajos, con 1.693 millones de euros.

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