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Renovarse....o renovarse en nueva maquinaria y equipos agrarios

Ricardo Migueláñez. @Rmiguelanez

La compra de nueva maquinaria y equipos agrarios es uno de los termómetros más fieles de cómo está la temperatura a nivel económico del sector primario. Durante un 2020, que ya pasará a la historia como el año de la pandemia del coronavirus, la adquisición de nuevas máquinas más modernas, más eficientes en su rendimiento, menos contaminantes y con menos gasto energético por parte de nuestros agricultores y ganaderos resistió bastante aceptablemente el duro embate de la crisis sanitaria que ha sufrido el conjunto de la economía española.

El sector agrario fue capaz de “gastarse” para renovar sus máquinas o para adquirir otras nuevas unos 1.300 millones de euros, dato calculado por el Ministerio de Agricultura, a partir de la inversión correspondiente a la maquinaria agrícola inscrita, sin incluir el IVA, en los registros oficiales (ROMA) durante 2020. Si a este importe añadimos, el “pujante” mercado de segunda mano, donde cambian de manos entre el doble y el tiple de lo que se compra habitualmente como nuevo, se podría valorar ese gasto muy por encima de 1.500-1.800 millones de euros sin temor a equivocarnos.

Más de la mitad del gasto en este insumo básico fue a parar a la compra de 10.620 nuevos tractores (inscritos en el ROMA), con un 58,7% del total y casi 625 millones de euros; otro 22,4% y cerca de 240 millones se destinó a la adquisición de 16.022 máquinas arrastradas o suspendidas; un 15,2% y 162 millones a 1.785 máquinas automotrices, y otro 3,7% y 39,4 millones a 3.749 remolques.

La evolución de la inversión de maquinaria desde el año 2006 a 2020 destaca quela mayor parte de los años se han invertido entre 900 millones y más de 1.200-1.300 millones de euros en la compra de la nueva maquinaria, sin contar con la inversión que puede haber supuesto la compraventa entre particulares de maquinaria de segunda mano.

Los peores años de esta serie histórica fueron los años 2012 y 2013, donde la inversión total apenas estuvo en torno a los 900 millones de euros, aunque la que figuró como nueva inscrita en los ROMA fue de 734 y 675 millones, respectivamente.

Por el contrario, los mejores años entre 2006 y 2020 en cuanto a inversión en maquinaria agrícola se alcanzaron en 2008, justo antes de que la crisis económica y financiera mundial afectara a la concesión de préstamos al sector por parte de las entidades bancarias, con alrededor de 1.400 millones de euros de gasto total en estos “inputs”.

Desde 2017, todos los años se han superado los 1.000 millones de euros de inversión (solo de la maquinaria nueva inscrita en los ROMA), pero sin llegar a superar los 1.100 millones del año 2008, aunque en estas cifras habrán influido, sin duda, la subida de precios de adquisición de la nueva maquinaria más moderna y eficiente (y también de mayor potencia automotriz) y, en algún porcentaje, las ayudas directas concedidas a cargo de los presupuestos del MAPA, a través de los sucesivos Planes Renove, para subvencionar estas compras.

Con el freno echado

Durante el  pasado año se compraron casi 32.200 unidades de nueva maquinaria agrícola, aunque la suma no dice mucho, representó casi un 9% menos que en el año anterior, destacando principalmente la caída de más del 12% experimentada en la compra de tractores, que se situó en 10.620 nuevas unidades (prácticamente casi todas de importación).

También se adquirieron 1.785 unidades de las diferentes máquinas automotrices, un 5,25% menos que en 2019 y más de tres cuartas partes compradas también en el exterior,  así como 16.022 máquinas arrastradas o suspendidas, con un descenso de casi un 10% sobre el año anterior, y cerca de 3.750 remolques, un 7% más que un año antes y casi todos de fabricación nacional.

Una de las supuestas incongruencias de este medio de producción es que, con las ayudas estatales del Renove se estaría subvencionando la adquisición de maquinaria de importación, fabricada en otros países y que se registra como nueva en nuestro país. Aunque, debido a la fuerte dependencia del exterior, es difícil evitar estas compras, sí sería positivo, pero siempre que eso legalmente de alguna forma fuese posible, que la compra de maquinaria agrícola de fabricación nacional gozara de un “plus” de apoyo frente a la adquisición realizada en otros países, sobre todo de terceros no comunitarios.

Tractores

De acuerdo a la evolución en la compra de tractores, que suponen más de la mitad del valor de la nueva maquinaria agrícola adquirida en el mercado, el dato de inscripciones del año 2020 fue el peor desde 2016, pero superó las 10.582 unidades adquiridas en el año 2015 y las 10.584 de 2010 y principalmente las que siguieron a los cuatro años siguientes de la fuerte crisis económica y financiera, en las que se bajó hasta un mínimo de 8.665 unidades en 2012, muy lejos del máximo alcanzado en la serie histórica desde 2007, año en que se inscribieron 16.776 unidades.

En este tipo de maquinaria hay un predominio de la compra de los tractores de doble tracción en los tractores de ruedas, que representaron cerca del 90% y 9.525 unidades, destacando el incremento de la potencia media  (85,8 kW) frente a la media (83,4 kW) del año anterior, bastante por encima de la potencia media del parque nacional que, a 31 de diciembre de 2020, era de 50,9 kw, con datos del censo de los Registros Oficiales de Maquinaria Agrícola, así como la fuerte demanda de tractores estrechos (viñeros y fruteros, especialmente), que representan el 47,3% del mercado nacional.

El precio medio de los tractores agrícolas, sin incluir IVA, fue de 58.830 euros (685 €/kW de potencia), variando según su tipo de rodaje, con una media de 61.780 €/tractor de ruedas de doble tracción y 692 kW de potencia; la media de 43.450 €/tractor de ruedas de tracción simple y 623 kW de potencia; la media de 43.431 €/tractor de cadenas de 613 kW de potencia y los 31.911 €/ de otros tractores, con 595 kW de potencia. 32% del mercado nacional de tractores cuenta con motores con una potencia de70-90 kW y un 22,5% estaría equipado con motores de más de 110 kW de potencia.

El MAPA destaca un año más el elevado número de cambios de titularidad en tractores usados (22.915) que más que duplica a los de nueva inscripción, aunque con una disminución de casi el 23% en relación a 2019, lo que, según este departamento, puede deberse a las limitaciones en los cambios de titularidad de los tractores con más de 40 años de antigüedad sin estructura de protección homologada (RD 448/2020, de 10 de marzo). Andalucía (3.945 uds.) y Galicia (3.862 uds.) son las CC.AA. donde más se da esta circunstancia.

Maquinaria automotriz

La evolución de la maquinaria automotriz fue algo diferente, con un máximo de inscripción de unidades en 2019, cuando se llegó a 1.884 y un mínimo de apenas 998 en el año 2010. Esto contrasta, por el contrario, con la compra de nuevas unidades de cosechadoras de cereales, que parecen haber encontrado un techo en los últimos años, con un mínimo de 200 unidades en 2019 y un máximo de 463 unidades que se alcanzó en 2008, aunque en el pasado año se recuperó ligeramente con la adquisición de hasta 215 nuevas unidades.

Parque de maquinaria automotriz

A 31 de diciembre de 2020, el parque de maquinaria automotriz en España estaba compuesto por 1.135.303 tractores; 53.524 cosechadoras de cereales; 1.490 cosechadoras de forrajes; 982 cosechadoras de remolacha; 1.098 cosechadoras de hortalizas; 1.152 cosechadoras de algodón; 3.013 vendimiadoras; 3.123 de otras cosechadoras; 10.909 equipos de carga; 3.441 tractocarros; 280.656 motocultores y motomáquinas, y 2.213 de otras máquinas automotrices.

Cifras que, según el MAPA, se deben corregir a la baja, al constatarse que en numerosas ocasiones cuando un tractor, un motocultor o una cosechadora quedan inservibles en la explotación o se envían a un centro de tratamientos de vehículos para su destrucción, no se da de baja su inscripción en el ROMA. Es decir, que aún estando inscritos, no desarrollan actividad alguna.

El parque estimado en lo que se refiere a tractores sería de 981.081 unidades y el de cosechadoras de cereales en 27.865 unidades.

Renove 2021

El Ministerio de Agricultura tiene previsto destinar este 2021 unos 9,5 millones de euros de su presupuesto estatal  a apoyar la renovación del parque nacional de maquinaria agrícola. De esta partida, unos 6,5 millones son ayudas directas a los que adquieran nueva maquinaria agrícola y, en su caso, lleven a centros de achatarramiento la antigua u obsoleta y otros millones se destinarán a subvencionar a avales que se pidan a la entidad pública SAECA para garantizar la financiación de préstamos otorgados para este fin por entidades financieras.

Esta última partida son una novedad del Plan Renove y el MAPA considera que su concesión podría tener un efecto multiplicador y permitir operaciones de financiación de préstamos por importe superior a los 60 millones de euros. El departamento de Planas suma para este año otros 36 millones de euros del Programa de Resiliencia del Gobierno, con fondos europeos, para impulsar la agricultura de precisión, incluida equipos para la siembra directa u otros.

El nuevo real decreto que está ultimando el MAPA y que entrará en vigor a finales de este primer trimestre o a principios del segundo, persigue renovar el parque de maquinaria, sustituyendo las máquinas antiguas o los equipos obsoletos, más contaminantes o poco eficientes desde el punto de vista energético y más seguros a nivel laboral, por otros más respetuosos con el medioambiente y más seguros  para el usuario y el entorno en que se emplean.

De hecho, estas ayudas fomentará la inclusión del requisito de disponer de certificado de eficiencia energética en las ayudas relacionadas con la maquinaria agrícola, parecida a la que ya tienen los electrodomésticos o los edificios que se alquilan o venden.

También se pretende reducir la alta siniestralidad en el campo, causada principalmente por el vuelco de tractor sin estructura de protección homologada, incentivando la sustitución de esta maquinaria; mitigar su contaminación con técnicas y equipos menos dañinos para el medioambiente, incluir equipos de agricultura de precisión y nuevas tecnologías, actualizar los tipos de maquinaria que pueden subvencionarse, así como los requisitos para alinearlos con otras normativas ya aprobadas.

El MAPA perseguirá también revisar los errores de gestión administrativa (primer llegado, primer atendido), cuando las ayudas para otras máquinas, distintas a tractores, se agotaron a los 3 días de abrirse el plazo de solicitud,  y hubo quejas del sector por la falta de tiempo suficiente para reunir en tan breve plazo toda la documentación necesaria exigida.

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