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Xylella fastidiosa: situación actual

IFAPA. Coordinación Área Protección Vegetal Sostenible

Xylella fastidiosa es una bacteria fitopatógena que provoca enfermedades de importancia económica, principalmente en cultivos leñosos. Fue descrita por primera vez en el norte de California (EE. UU.) como agente causal de la enfermedad de Pierce, enfermedad de la vid conocida desde el siglo XIX. Presenta una gran variabilidad genética y una alta capacidad de recombinación, lo que implica el desarrollo de nuevas cepas con capacidad de infectar nuevos hospedantes. Hasta el momento se aceptan cuatro subespecies: fastidiosa afecta a vid, adelfa, cerezo, cítricos, café y almendro; pauca a cítricos, olivo y café; multiplex a melocotonero, almendro, albaricoque, ciruelo, roble, arándano, olivo, vinca y plátano; y sandyl a adelfa.

Hasta hace poco esta bacteria estaba restringida al continente americano, abarcando un amplio rango de latitudes, pero en octubre de 2013 fue detectada por primera vez en Europa, en concreto la región de Puglia (Italia), X. fastidiosa subespecie pauca, provocando graves daños al olivar, aunque afecta también a cerezo, almendro, adelfa, aromáticas (romero, lavanda), etc. En 2015, se detectó en Córcega (Francia) la supespecie multiplex, afectando a Polygala myrtifolia. Desde entonces se han observado 304 brotes, la mayoría en Córcega y el resto en la Costa Azul. Aunque afecta principalmente a P. myrtifolia, se ha detectado en otras especies como alcornoque, romero, lavanda, geranios, etc., encontrándose hasta 25 huéspedes susceptibles. En abril de 2016, se localizó en Alemania un positivo (subespecie fastidiosa) en adelfa, ubicada en una “guardería de plantas” en Pausa-Muhltroff (Baja Sajonia), y en septiembre se informó de otro positivo en romero.

La primera detección en España se produjo en noviembre pasado en Manacor (Mallorca). Se encontraron tres positivos (subespecie fastidiosa) en plantas de cerezo (Prunus avium) en un garden center. Esta supespecie no afecta al olivo, pero sí a cítricos, almendro, vid y cerezo. Desde este momento, se han llevado a cabo las siguientes actuaciones: establecimiento de una zona demarcada (zona infectada y zona tampón de 10 km de radio alrededor de la zona infectada), eliminación de plantas hospedadoras, prohibición de plantación a hospedantes de subespecie fastidiosa, muestreo y análisis de especies sensibles en la zona tampón, señalización viaria de la zona demarcada, estudio de posible insectos vectores, prohibición de movimiento de material vegetal de especies sensibles fuera de la zona de demarcación, y prohibición de movimiento de material vegetal de la zona infestada a la tampón. Además en Cataluña y Valencia se han efectuado controles sobre los viveros de los que procedía la planta.

X. fastidiosa es una bacteria gram (-), aeróbica, que invade el xilema de las plantas hospedadoras, obstruyendo el flujo de de savia bruta. Los síntomas varían de unos hospedadores a otros. En algunos se corresponden con síntomas de estrés hídrico: marchitez o decaimiento generalizado,  seca de hojas y ramas, y muerte de la planta. En otros casos, se corresponden a los provocados por ciertas deficiencias de minerales, como clorosis internervial o moteado en hojas. Las enfermedades que ocasiona en cultivos son: clorosis variegada de los cítricos, enfermedad de Pierce en vid, phony peach del melocotonero, escaldado del ciruelo y decaimiento rápido del olivo.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha elaborado un listado de 359 especies hospedantes, que se engloban en 204 géneros y 75 familias botánicas. La legislación europea (Decisión 2015/789/UE) ha clasificado los hospedantes en: vegetales especificados (todas las plantas hospedantes a X. fastidiosa, excepto semillas) y plantas hospedadoras (aquellas sensibles a las cepas presentes en la UE).

La trasmisión del patógeno se produce a través de insectos vectores, pertenecientes a las subfamilias Cicadellinae y Cercopidae, que se alimentan predominantemente del xilema. Sólo se ha demostrado, experimentalmente, la capacidad para ser vector de esta enfermedad de Philaenuss spumarius. Estos vectores sólo actúan como dispersores eficientes a corta distancia. El principal riesgo de entrada de la bacteria es el comercio y transporte de material vegetal infectado, por lo que la principal medida de control fitosanitario debe ser extremar las precauciones en cuanto al comercio del material vegetal sensible y especialmente el procedente de zonas con presencia de la bacteria. Según la Decisión UE 2015/189, las plantas hospedadoras requieren Pasaporte Fitosanitario para su circulación en la UE, con independencia de que procedan de una zona demarcada, se requiere este pasaporte siempre que no se destinen para uso propio. Además, se obliga a los estados miembros a realizar inspecciones anuales y controles oficiales sobre plantas procedentes de zonas demarcadas, se establece una base de datos de plantas hospedadoras y la obligación de creación de planes de contingencia que incluyan protocolos de métodos de examen visual, muestreo y análisis de laboratorio. En cualquier caso, es fundamental comunicar inmediatamente a las autoridades de sanidad vegetal cualquier sospecha de la presencia de esta bacteria.

Xylella

Una vez detectado un foco en el campo, los tratamientos químicos contra la bacteria o sus vectores no suelen ser efectivos. En estos casos es necesaria la eliminación de las plantas afectadas y la vegetación silvestre circundante que pueda actuar como hospedadora de la bacteria, así como establecer un programa de vigilancia en años sucesivos para intentar evitar el rebrote de la enfermedad.

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ya ha iniciado un Plan de Acción Específico para X. fastidiosa, con el fomento de actuaciones de investigación, formación y transferencia, y la creación de un grupo asesor. Las actuaciones realizadas para la vigilancia de este organismo nocivo se basan en la realización de prospecciones y toma de muestras, dirigidas a controlar los lugares de mayor riesgo (365 actuaciones en 2016). El IFAPA colabora en el proyecto XF-ACTORS, cuyo objetivo final es el desarrollo de una estrategia de control integrado de las enfermedades asociadas con X. fastidiosa para prevenir su entrada, establecimiento y expansión, y controlar su impacto económico, ambiental y social en caso de producirse nuevos brotes en el territorio de la UE. Investigadores del Centro Alameda del Obispo (Córdoba) participarán en los trabajos de evaluación de reacción a la enfermedad de material vegetal de olivo de diferente procedencia, con el objetivo de impulsar el desarrollo de actividades para seleccionar variedades más resistentes a la enfermedad.

XF-ACTORS: nuevo proyecto de la Unión Europea para el control de enfermedades de los cultivos causadas por Xylella fastidiosa

XF-ACTORS integra un equipo multidisciplinar que se organiza en torno a 10 líneas de trabajo (work-packages) para abordar diferentes aspectos desde el punto de vista científico y práctico. Así, en el proyecto se abordarán temas relacionados con la biología (gama de huéspedes y patogenicidad) y genética de la bacteria, medidas de vigilancia y detección rápida, y vectores (ecología y biología e interacciones bacteria-vector). Todo ello supondrá el punto de partida para llevar a cabo nuevas actividades científicas centradas en el desarrollo de modelos de dispersión de la enfermedad y evaluación de riesgos a nivel regional, así como el desarrollo de estrategias de manejo y control de la enfermedad. Asimismo, se pondrá especial énfasis en la divulgación y explotación de los resultados científicos del proyecto y en establecer el impacto socioeconómico de las medidas resultantes del mismo. El objetivo final es el desarrollo de una estrategia de control integrado de las enfermedades asociadas con X. fastidiosa para prevenir su entrada, establecimiento y expansión y controlar su impacto económico, ambiental y social en caso de producirse nuevos brotes en el territorio de la UE.

Para llevar a cabo este ambicioso proyecto se requiere la participación de un amplio equipo multidisciplinar que desarrollará sus actividades durante los próximos cuatro años. Este equipo está integrado por un total de 29 instituciones de 13 países incluyendo nueve de la Unión Europea (Alemania, Bélgica, España, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Portugal y Reino Unido) y cuatro de países de fuera de la UE (Brasil, Costa Rica, Estados Unidos y Taiwán) donde la bacteria lleva presente varias décadas. España está ampliamente representada en este consorcio con la participación de varios centros de investigación públicos que incluyen la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en sus centros Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) e Instituto de Ciencias Agrarias (ICA-CSIC), el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA). Además, la Universidad de Girona a través del Centro de Innovación y Desarrollo en Sanidad Vegetal (CIDSAV) participará como organismo colaborador.

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22/02/2019

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