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El sector de vacuno de carne pone el acento en el mercado exterior (y II)

RM

(Continuación del reportaje titulado El sector de vacuno de carne pone el acento en el mercado exterior (I))

Consumo interno a la baja

Los últimos datos conocidos del Panel de Consumo Alimentario del Magrama dan cuenta de un consumo interanual (TAM noviembre-2014 a noviembre-2015) en el ámbito doméstico de carne fresca de 254.710 toneladas,  un 3,5% menos, por valor de casi 2.345 millones de euros (-3%), con un consumo per capita de 5,6 kilos, frente a los 13,6 kilos de la carne de pollo y los 10,75 kilos de la carne de porcino. A esto, habría que sumar el mayor consumo paulatino de carnes transformadas y elaboradas (hamburguesas, picada…), más difícil de cuantificar, así como el consumo en el canal de Hostelería y Restauración (Horeca) e instituciones que, según algunas fuentes del sector, se podría haber recuperado ligeramente.

Solo recordar que el consumo de carne fresca de vacuno en hogares ha estado bajando desde el año 2009, en el que alcanzó las 330.810 toneladas de peso canal, con un descenso del 23% en estos últimos seis años.

En conjunto, el consumo total de carne de vacuno (Hogar +Horeca) está entre 550.000-570.00  toneladas por año, con una media de alrededor de 12,5 kilos peso canal per capita.

Condicionantes productivos

En un reciente estudio de “Análisis de los condicionantes productivos, internos y externos, del sector vacuno de carne en España”, realizado por la Fundación Privada para el Progreso de la Producción Animal (FPPPA), se indica que este sector ha sufrido cambios muy profundos en las últimas década, relacionados con la globalización y la pérdida de poder adquisitivo en nuestro país, manifestándose en una caída del consumo de este tipo de carne que, sin duda, también se debe a otros factores intrínsecos de nuestra demanda y, principalmente, a las dificultades que tiene el sector para relacionarse con el consumidor en términos de calidad.

Como aspecto positivo para el sector, se indica el hecho de haber paliado en parte la destrucción de la cabaña, debido a la caída del consumo interno, ya que los ganaderos se han dirigido a nuevos mercados de ganado vivo, aunque se trata de una solución parcial y plantea dudas sobre su futuro, según esta Fundación.

Otro aspecto positivo, que requerirá mayores esfuerzos por su dificultad, es la de crear nichos de consumo para nuestro tipo de carne de ternera en otros países, lo que obligaría a superar las limitaciones e ineficiencias en la exportación y a tener en cuenta sus hábitos de consumo.

Como aspectos adversos, la FPPA resalta la entrada de carne en nuestro mercado, de calidad y características muy distintas a la producida en España, lo que se ha traducido, junto a su menor precio, en “una desventaja competitiva y una posible interferencia en la imagen, contribuyendo a confundir al consumidor español en relación a la calidad”.

En este análisis no se puede obviar la influencia de negociaciones sobre acuerdos de comercio recientemente firmados por la UE con Canadá, así como los que están en fase de negociaciones con Estados Unidos y Mercosur, así como los requisitos para percibir los pagos directos de la PAC “que obligan (al sector) a pensar en un marco comercial mundial y, por tanto, a tener una buena estructura de exportación, como única vía de defensa, en referencia a países con costes menores de producción, a la hora de competir en un marco comercial de mercados internos y externos”.

Esta Fundación considera importante también para mejorar la competitividad del sector, el “establecimiento de una buena política de actuaciones, que incrementen la base científico/técnica de sus empresas. Al tiempo, en la sociedad del siglo XXI, la innovación y, principalmente en el área comercial, es la principal vía para canalizar las características (en costes y oportunidades) que tiene nuestro “modelo europeo de producción”, con sus pautas especificas en alimentación, bienestar animal, impacto ambiental, trazabilidad… etcétera”.

Como factores limitantes de la competitividad de la ganadería de vacuno de carne en España, el estudio identifica en el bloque técnico aspectos como la baja productividad de la vaca nodriza; la genética no muy especializada; el poco empleo de la inseminación artificial y animales poco homogéneos. En el bloque económico, aspectos como el margen muy pequeño de las ganaderías; los costes de producción elevados; igualdad de condiciones regulatorios en los mismos mercados, y la forma de alimentación y su coste. En el bloque comercial, aspectos como la economía de escala, buscando volumen de oferta y homogeneidad; la política y mentalidad de exportación; los impagos y el gran poder de la distribución.

En el caso de la industria cárnica española, los principales limitantes relacionados con la competitividad que identifica este estudio son en el bloque técnico la necesidad de modernizar para mejorar la eficiencia, la necesidad de escala para profesionaliza en una industria demasiado atomizada; mejorar el trato de la carne, y la clasificación de canales, que no es objetiva, ni uniforme. En el bloque económico, la financiación (principalmente circulante); el margen demasiado pequeño en toda la cadena, lo que dificulta invertir, y los impagos. En el bloque comercial, la falta de uniformidad y estandarización de la oferta; la difícil transmisión del coste real del producto; la diferenciación del producto español; la dificultad de comercializar todas las piezas, ante la caída del consumo; la necesidad de dar un buen servicio, adaptándose al cliente; el apoyo de la Administración para la apertura de nuevos mercados, y la “vista” de la carne buena es “fea” para el consumidor español.

En suma, para esta Fundación “resulta fundamental diseñar estrategias que garanticen la viabilidad del sector bovino de carne en España, mejorando las relaciones internas de los eslabones de la cadena y buscando una unidad de acción a la hora de facilitar, entre otras, las estructuras exportadoras, la eficiencia del sector o el incremento de la investigación e innovación, como mecanismos todos ellos fundamentales para garantizar un buen futuro”.

Como líneas estratégicas de interés prioritario para el sector bovino de carne en España, dicho estudio apunta la necesidad de generar mecanismos que permitan estimular unidad, comunicación y transparencia entre todos los elementos de la cadena de producción para la defensa de los intereses comunes; mejorar la relación con el consumidor, mejorando la imagen y conocimiento que tiene sobre el sector, para evitar su distanciamiento, así como estimular la eficiencia e innovación en todos los eslabones, como base imprescindible para la competitividad futura en el marcado internacional e incluso nacional.

Bajos ingresos

La mejora de las exportaciones de animales vivos, sobre todo a países terceros, así como de carnes frescas no oculta, sin embargo, los bajos ingresos de los ganaderos de vacuno de carne y la incertidumbre que se cierne sobre el sector ante el impacto negativo que pudiera tener una mayor apertura del mercado comunitario en un futuro próximo a las producciones de carne de bovino de Canadá, Estados Unidos o del bloque de Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay…).

En España, los precios al ganado vacuno han estado a lo largo de 2015 por debajo de la media comunitaria, aunque eso se ha compensado en parte por la contención a la baja de las materias primas para el ganado.

No obstante, las organizaciones de productores de ganado bovino en la UE se han dirigido a los altos cargos de la Comisión Europea, tanto del Gabinete Hogan (Agricultura), como del Gabinete de Malmström (Comercio) para dejar constancia del bajo nivel de ingresos de los ganaderos de vacuno de carne y advertir de la vulnerabilidad de este sector ante el posible relanzamiento de las negociaciones de libre comercio con el bloque comercial latinoamericano de Mercosur, alegando que podrían ser una amenaza para la parte más rentable del mercado de la carne de vacuno de la UE, al igual que en el caso de otras negociaciones comerciales (Estados Unidos, Canadá).

Desde el COPA-Cogeca se avisa a la Comisión de los serios problemas por las que atraviesa este sector y de la situación frágil en la que se encuentra, ya que esta producción ganadera es la única fuente de ingresos de los productores especializados de ganado de vacuno de carne en zonas en las que no existen otras alternativas. Además, ese nivel de ingresos es particularmente bajo, con una media anual en la UE de apenas 14.000 euros.

Por ello, demandan una herramienta que permita seguir de cerca la situación actual y las nuevas tendencias que van apareciendo, en forma de Observatorio del mercado de la carne de vacuno, con reuniones regulares, así como una estrategia dinámica de exportaciones, sobre todo ante el cierre de fronteras de algunos socios comerciales, como Rusia, a través de la participación del Banco Europeo de Inversiones (BEI), junto con un mayor progreso en la apertura de los mercados externos a las exportaciones comunitarias de carne de vacuno de calidad.

Comercio exterior UE

A pesar de la situación de volatilidad y de incertidumbre de este sector, las exportaciones de carne de vacuno y de animales vivos de la UE hacia países terceros en el periodo enero de octubre del pasado año se han incrementado un 6,4%, hasta 487.186 toneladas equivalentes peso canal, en relación al mismo periodo de 2014, por valor de 1.538, 6 millones de euros, destacando como destinos principales un país como Turquía, con 42.666 tm, un 8,8% del total exportado, por valor de 267,7 millones, que se recupera de las drásticas caídas de años anteriores (en 2014 solo fueron allí 8.118 tm, un 1,5% del total), superando a Líbano (8,6%) y 41.916 tm por valor de 160,58 millones, pero con un incremento del 32,7% sobre enero-octubre de 2014, seguido de Hong-Kong, con 36.036 tm (7,4% del total), por valor de 97,95 millones, pero con un descenso del 26,1%; Bosnia-Herzegovina, con 32.936 tm (+6,8%) y un aumento del 18,6%; Ghana, con 31.495 tm, un 6,5% y un 10,1% más; Costa de Marfil, con 29.249 tm, un 6% y un alza del 27,3%; Suiza, con 22.504 tm, un 4,6% del total, pero con un descenso del 2,4%. Rusia aparece como el 14º destino, con apenas 10.313 tm, un 2,1% del total y un descenso del 89,1%, cuando en 2011 ocupaba el segundo puesto, con un 22,3% del total, tras Turquía, que ese año importó unas 166.714 tm (26,7% del total).

En cuanto a las importaciones, la UE compró fuera casi 270.000 tm de peso canal en el periodo enero-octubre de 2015, con un descenso del 3,4%, pero por valor de 1.708,88 millones de euros (+10,8%), procedentes principalmente de Brasil, con 111.505 tm (41,5% del total), pero con una caída del 6,7% en relación al mismo periodo del pasado año, por valor de 547,5 millones, seguido ya de lejos por Uruguay, con 38.864 tm (14,5% del total) y un 8,6% menos, por valor de 254,6 millones; Argentina, 35.339 tm (13,1% del total) y un aumento del 3%, por valor de 307,8 millones; Australia (9,7% del total), con 26.195 tm (-7,2%), por valor de 178,4 millones, y Estados Unidos, con 20.725 tm (7,7% del total, un 4,7% más, por valor de 210,5 millones de euros, con un importante repunte del 39,4% sobre el mismo periodo de 2014.

Breve radiografía

El sector de vacuno de carne representa en nuestro país alrededor del 5,7% de la Producción Final Agraria (PFA) y dentro de la Producción Final Ganadera (PFG) representa alrededor del 15%, situándose en cuarto lugar en importancia económica en nuestro país, por detrás del sector porcino, del sector lácteo y del sector avícola.

En número de efectivos, el primer lugar lo ocupa Castilla y León, que concentra un 21,3% del total, seguido de Galicia (15,8%), Extremadura (13,4%), Cataluña (9,2%), Andalucía (8,7%), Castilla-La Mancha (6,4%), Asturias (6,3%), Aragón (5,3%), Cantabria (4,4%), País Vasco (2,3%), Navarra (1,8%), Madrid (1,5%), Murcia (1,2%), Valencia (0,8%); La Rioja (0,6%), Baleares (0,5%) y Canarias (0,3%).

En el plano comunitario, España, con una producción cárnica de 578.600 tm (datos de 2014) se mantuvo en sexto lugar de la UE, por detrás y bastante lejos de Francia (1.420.430 tm de producción cárnica); Alemania (1.280.000 tm), Reino Unido (877.580 tm), Italia (709.430 tm), y cerca de Irlanda (581.810 tm), y por delante de Polonia (412.669 tm) y los Países Bajos (376.180 tm).

Nuestro país registra una balanza comercial exterior positiva en volumen. Con datos cerrados del año 2014, las exportaciones de carne de vacuno (frescas, refrigeradas y congeladas) supusieron 126.979 toneladas, frente a unas importaciones de 108.505 tm, con un saldo a favor de 18.474 tm.

Un 91,2% de esas ventas al exterior se destinaron a otros países de la UE, principalmente Portugal (43% y 54.629 tm), Francia (17,8% y 22.574 tm) e Italia (14,8% y 18.831 tm), mientras que el 8,8% restante fue a terceros países, con destinos mayoritarios hacia Argelia (33% y 3.741 tm), Hong Kong (17% y 2.019 tm), Marruecos (13% y 1.505 tm) y Rusia (13% y 1.541 tm).  Las exportaciones hacia terceros países son las que más han se incrementado durante 2015, con la apertura de nuevos destinos, que han compensando el veto comercial ruso.

En cuanto a las importaciones de carne de vacuno, un 86,4% procedió de otros países de la UE, con 93.780 tm, siendo nuestros principales suministradores Polonia (21,5% y 20.240 tm), Alemania (20,1% y 18.837 tm), Países Bajos (16,1% y 15.132 tm), mientras que el 13,6% restante procedió de otros países terceros, con 14.725 tm, sobre todo de Brasil (7.827 tm), Uruguay (5.305 tm), Nueva Zelanda (710 tm) o Argentina (598 tm).

El comercio exterior de animales vivos ha ido creciendo también en los últimos años, debido al auge del sector de cría o cebo intensivo. Durante 2014, nuestro país importó cerca de 600.000 cabezas, con origen exclusivo de otros países de la UE, sobre todo de Francia (43,6% y 260.000 cabezas), Alemania (12,4% y 73.944 cabezas); Rumanía (10,4% y 62.075 cabezas) y Portugal (10,2% y 60.946 cabezas). Por categorías, destacaron las compras de terneros menos de 80 kilos o mamones, con 327.420 cabezas, seguidos de los animales de entre 160 y 300 kilos, con 102.854 cabezas, y los de 80 a 160 kilos (pasteros), con más de 60.000 cabezas, sobre todo procedente de Rumania (alrededor de 44.000 cabezas) y los animales de más de 300 kilos, con 47.770 cabezas, sobre todo de Francia (31.936 cabezas) y Portugal (12.559 cabezas).

Las exportaciones de animales bovinos vivos se recuperaron en el último año, aunque siguen a mucha distancia de nuestras importaciones y, en parte, contribuyen a paliar los efectos de la crisis interna de este sector haciendo que los precios se mantengan. En 2014 (año cerrado) se elevaron a 118.297 cabezas, de las que 65.473 se destinaron a otros países comunitarios y  52.824 fueron a países terceros. Destacan Francia, con 24.457 animales; Italia, con 21.359; Portugal, con 16.362 y Alemania, con 1.570. Fuera de la UE, Líbano, con 26.894 animales; Libia, con 18.149; Marruecos, con 5.141, y Argelia, con 5.151.

Por categorías, los que más se exportan son los mayores de 300 kg (72.530 animales), seguido de los menores de 80 kilos (19.514 animales); los de entre 160 y 300 kilos (7.443 animales) y, por último los de entre 80 y 160 kilos (6.053 animales).

Estructura social

La facturación global del sector de vacuno de carne ronda los 2.600-2.800 millones de euros, cuenta con alrededor de 50.000 explotaciones de vaca nodriza, que se encuentra geográficamente localizado en un 70% en Castilla y León, Extremadura, Andalucía y Galicia, con un tamaño medio de explotaciones relativamente bajo, de unos 44 animales por explotación, aunque con grandes diferencias entre CC. AA. y regiones (en zonas de dehesa, la media es de 63 animales y en la Cornisa, de 16). También existen en torno a 15.000-16.000 explotaciones de cebo, localizadas principalmente en Cataluña, Aragón, Castilla y León y Castilla-La Mancha.

Mientras que el área ganadera cuenta con 80.000 a 100.000 puestos de trabajo, en el área de la industria transformadora existen unos 280 mataderos y en torno a 140 salas de despiece, con 15.000 puestos de trabajo directos. A esto hay que sumar otros 140.000 puestos de trabajo indirectos.

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13/05/2019

El problema es de los gordos

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

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